Ricardo Espejel es el maestro de historia que te hubiera encantado tener; uno que no solo tiene la cabeza llena de datos, sino que hace las conexiones entre los libros y la vida cotidiana; dispuesto a caminar su ciudad natal, Morelia, Michoacán y transformarla en un relato viviente en el que se entremezclan los personajes con las personas, las fechas con las fachadas y los hechos con las leyendas.
Buen vivir
Los rituales mayas que sostienen la vida en la milpa
Los milperos de la península de Yucatán mantienen vivos el Wáajil Kool y el Ch’a Cháak, dos tradiciones milenarias de reciprocidad sagrada con la tierra y las deidades de la lluvia, que lograron resistir a la invasión española y perduran pese a la discriminación de la población maya y las amenazas que penden sobre el campo.
La harina de maíz, la arepa y las manos que sostienen la vida
Venezuela reclama la arepa como propia, a pesar de compartir este alimento hecho a base de maíz con Colombia. Pero es que la harina precocida, la forma de rellenar las arepas y el lugar fundamental que ocupa en la cocina y el hogar de las y los venezolanos hacen que este alimento sea simbólicamente algo asociado, sí o sí, con la nacionalidad venezolana.
Las mujeres del monte
En Sanahcat, Yucatán, un grupo de mujeres ha transformado tierras devastadas por el monocultivo en un centro agroecológico. U Yich Luum, “el fruto de la tierra” en maya, es mucho más que un proyecto productivo: es una herencia colectiva que desafía siglos de exclusión...
Aste Nagusia: cómo la organización feminista hace de la fiesta un espacio seguro
Estamos en Bilbao (Euskal Herria, País Vasco) donde fiesta, organización popular y lucha política se funden en una semana de disfrute para la gente. Todos los años durante nueve días se celebra la Aste Nagusia (Semana Grande), una fiesta que mezcla actividades culturales, programación para las infancias, conciertos y rumba, con manifestaciones públicas por la excarcelación de las y los presos políticos vascos, el derecho al retorno de personas refugiadas y deportadas, el fin del genocidio en Palestina, los derechos de las personas migrantes y la denuncia contra la persecución e intervenciones policiales a los manteros (vendedores ambulantes en el espacio público).
La Casa del Pueblo: infancias rurales y formación comunitaria
La Biblioteca Casa del Pueblo, ubicada en la vereda Guanacas en el municipio de Inzá, ha sido símbolo y muestra de cómo los procesos organizativos, afianzados en la educación, han trazado el sendero por donde caminan las infancias rurales que transforman y transformarán el mundo. Este reportaje indaga los haceres veredales que escriben desde ahí, a la sombra de una gran hoja, el porvenir de estos territorios.
San Juan no tiene la culpa
El 24 de junio ocurrió un doblete sísmico que afectó dolorosamente a Venezuela. Lo paradójico e injusto con el pueblo caribeño venezolano es que este evento de la naturaleza coincidió con la celebración de una de las festividades tradicionales más representativas de la cultura afrodescendiente: la fiesta de San Juan Bautista. La celebración del cumpleaños del primo de Jesús, un santo niño, milagroso, al que le gusta que su pueblo le celebre a lo grande, con tambores, baile, comida y bebida, como debe ser.
Orgullo Caribeño y la revolución del softbol LGBTIQ+
En un diamante donde históricamente ha imperado el machismo, el equipo Orgullo Caribeño emergió como un símbolo de resistencia y talento deportivo. Lo que comenzó como un proyecto entre amigos en la isla de Holbox tras la pandemia se convirtió en un equipo que desafía los estigmas de la comunidad LGBTIQ+ en el deporte.
Ni freidora de aire ni freezer: cornetas y parlantes son los que mandan
Antes que la nevera, la cocina o la freidora de aire, en el hogar venezolano reina un electrodoméstico que el forastero nunca espera encontrar en el tope de la lista de prioridades: la corneta. Psicólogo, compañero de limpieza y máquina del tiempo que devuelve a la sala de la abuela, el parlante manda en Caracas con una autoridad ruidosa y entrañable. En una ciudad donde los decibeles no son enemigos sino una forma colectiva y estridente de sentirse vivo, a veces toca preguntarse si tanto volumen es un grito de alegría o un pacto social que nadie se atreve a cuestionar.









