El cazador de misterios yucateco

por | Nov 1, 2026

Jorge Moreno inició su trayectoria haciendo periodismo deportivo antes de descubrir la fascinación popular por lo paranormal en los municipios de Yucatán. En 2003 fundó la revista Misterios, la cual se convirtió en un fenómeno local y dio origen al Museo Paranormal. A la fecha, no solo se ha peleado con a quienes llama “charlatanes”, sino que insiste en que quedan muchas historias de misterio por contar en la península de Yucatán.

Fotografías: Lilia Balam y archivo de Jorge Moreno

Yucatán, México.- Él tenía tres o cuatro años de edad. Su mamá le estaba cambiando el pañal en su habitación. De pronto él se levantó, enrolló un periódico y yendo hacia la ventana dijo: “Fuera, fuera, fuera”. Su mamá le preguntó a quién estaba sacando. Le contestó que a Tere, una niña de siete años, porque no tenía por qué estar ahí. Claro que Tere no tenía por qué estar ahí: había muerto tres días antes.

Así lo cuenta, pero él admite que no recuerda mucho de esa anécdota. Su mamá se la trajo a la memoria cuando, siendo ya casi un treintañero, decidió fundar en Yucatán la revista Misterios para publicar historias que él y las personas que se las comparten califican como paranormales. Esta labor llevó a que su nombre, Jorge Moreno, sea identificado con el de un “cazador de misterios” en el sureste mexicano.

El salto no fue tan simple: aunque asegura que de pequeño tuvo muchas experiencias que a la fecha no logra explicar de manera lógica, dejó de contarlas porque cuando lo hacía, sus compañeros de la escuela o sus familiares se burlaban de él. Decidió redirigir su atención a otra cosa. Casualmente, uno de sus primos lo llevó a un partido de fútbol y encontró una pasión más allá del deporte.

“Tenía doce o trece años. En mi casa mi papá todos los días compraba periódicos, y eso me llamó la atención más que jugar fútbol: leer la crónica al día siguiente de los partidos, lo que decían los periodistas, las estadísticas”, cuenta en entrevista para Ceiba.

En ese tiempo circulaba en Mérida la revista deportiva Ráfaga del sureste, que recibía cartas de quienes la leían. Entonces Jorge, quien ya se encontraba en tercer grado de secundaria, se animó a escribir, expresando su admiración y su deseo de colaborar. Cuando aceptaron sus notas e incluso le ofrecieron pagárselas, supo que quería dedicarse al periodismo.

Esa primera experiencia también fue su primera decepción, pues lo mantuvieron durante un año escribiendo al menos dos notas mensualmente sin pagarle. Pese a que se trató de una violación a sus derechos laborales, Jorge ahora lo ve con filosofía e incluso lo agradece, pues considera que le dieron la oportunidad de adquirir experiencia y por ello pudo trabajar en medios locales como el periódico Por esto!”, el Novedades de Yucatán y el Canal 13. “Fue como una especie de derecho de piso”, sentencia con una sonrisa.

Para él, ese fue el costo de la experiencia, misma que aprovechó para, en 1994, fundar la revista deportiva Equipo líder, que contaba con catorce trabajadores y circuló durante seis años en Yucatán. Desafortunadamente, su principal financiamiento provenía de veinticinco ayuntamientos, en su mayoría del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Eso significó que, en 2001, cuando el gobierno del Estado pasó del tricolor al Partido Acción Nacional (PAN), todos los convenios fueron cancelados.

Jorge Moreno, investigador paranormal y fundador de la Revista Misterios. Fotografía: Archivo de Jorge Moreno

“El 90 % de los patrocinadores eran priístas. Cuando en 2001 el PAN ganó la gubernatura, una de sus reglas fue cortar la publicidad de todos los medios de comunicación: ellos directamente atenderían la publicidad de los ayuntamientos, ningún alcalde podía decidir por sí mismo. Y como pensaron que éramos priistas, porque la mayoría de nuestros patrocinadores eran ayuntamientos priístas, dejaron los acuerdos de publicidad. Sí fue un golpe duro. Un año pudimos sobrevivir, pero después ya no pudimos continuar”, cuenta.

Aunque esa segunda decepción en el gremio periodístico fue aún más grande que la primera, no se detuvo. Jorge aprovechó que ya tenía toda la maquinaria para imprimir y decidió acudir a los ayuntamientos para ofrecer sus servicios de imprenta. Durante esos viajes a los municipios yucatecos, se dio cuenta de algo: en todos lados había gente contando alguna experiencia que catalogaba como “paranormal”.

“Siempre que yo viajaba, la policía, las personas, el público en general, contaba que había un fantasma, hablaban de la Xtabay, el uaychivo… cosas relacionadas con fenómenos paranormales. Ahí me entró el gusanito. Pensé que todo mundo hablaba de eso, pero en ningún periódico se hablaba de ese tipo de cosas”, detalla.

Un poco vacilante ante las dudas de su familia que le preguntaba si estaba seguro de que un tema tabú como ese funcionaría, en agosto de 2003 se aventó a fundar la revista Misterios. El primer número lo dedicó a una hacienda abandonada en Cholul, localidad de Mérida, que es parte del folklore local por las tantas historias que la rodean.

El éxito de la revista fue tal que el Sindicato de Voceadores se comunicó con Jorge para notificarle que los ejemplares se agotaron muy rápido. Incluso lo convencieron para que, en vez de publicarla mensualmente, como había planeado, lo hiciera de manera semanal.

Él no estaba muy seguro, porque al principio no conocía muchos casos, pero aceptó el reto. Entonces le tocó ir “casi casa por casa”, preguntando primero entre sus personas allegadas y amistades, si alguien había vivido una experiencia “paranormal”. Poco a poco encontró historias y fueron saliendo más ediciones.

La revista se posicionó sobre todo entre adolescentes yucatecos. Era común encontrar números metidos casi de contrabando en las escuelas secundarias y las preparatorias. Entonces la dinámica de Jorge cambió, pues ya no tenía que tocar puertas para obtener información: los casos llegaban a él.

Su número más exitoso fue uno de 2004, dedicado a la que apodó “mujer loba”: una mujer que aseguraba tener evidencias de que era una uaypéek, es decir, se transformaba en perro. El equivalente maya de los nahuales del centro de México. Se vendieron alrededor de 16 000 ejemplares. También tuvo mucho éxito el número sobre profecías, publicado tras la muerte del papa Juan Pablo II: se agotaron 12 000 ejemplares.

Jorge alcanzó las mieles del éxito, aunque también atravesó algunas experiencias amargas. Por ejemplo, entre 2005 y 2006, comenzó a hacer una investigación sobre un tema relacionado con la Iglesia católica de Yucatán. Lamentablemente, en ese proceso encontró un caso de pederastia clerical. Jorge decidió difundir el tema en uno de los nueve libros que ha escrito, titulado Ángeles en el infierno.

“Cuando anuncié que iba a publicar el libro, el sacerdote vino a amenazarme de muerte. Yo evidentemente publiqué el libro, porque tenía testimonios y legalmente podía publicar los datos que tenía. Así que lo hice, y él ya no regresó nunca. Imagínate el escándalo si me hubiera demandado por publicar eso, cuando el que cometió el ilícito fue él”, sostiene Jorge.

Hasta donde supo, nunca sancionaron al agresor. Lo último de lo que se enteró fue que lo trasladaron a otra iglesia.

A la par, Jorge comenzó a recibir propuestas de colaboraciones. Le tocó desmentir a Carlos Trejo, quien se presenta como investigador paranormal, o Jaime Maussán, famoso por perseguir aliens y ovnis.

“Maussán y Trejo son los charlatanes número uno de todo el país. Se han dado pleitos con ellos porque se han inventado casos, como el famoso alien que se apareció en el Fraccionamiento del Parque en Mérida. Maussán juraba que era real, quería que se desalojara todo el fraccionamiento porque según él, había radioactividad. Se demostró que era una broma, que siete u ocho chavitos grabaron el video de broma, pero él lo presentó como la más grande evidencia extraterrestre a nivel internacional en la historia de la humanidad”, relata Jorge.

Fraccionamiento del Parque, Mérida, donde se apareció el alien: Fotografía: Jorge Moreno

Otras colaboraciones sí las ha recibido con agrado. En 2019 fue portavoz de la película de terror Anabelle 3 ante la comunidad latina en Estados Unidos. Ha tenido proyectos con La Sociedad de las Pesadillas, un grupo que se identifica como especialista en investigación paranormal; y con Paco Arias y Alberto del Arco, creadores de contenido que abordan temas de horror y misterio.

Durante la travesía de la revista, era común que la gente a la que entrevistaba le regalara objetos que consideraba “embrujados” o “malditos”. Jorge los resguardaba en una bodega y en el Día de Muertos del 2013 decidió abrir una exhibición de todos los artículos. La curiosidad de las y los yucatecos lo empujó a extender la exposición. Hoy en día el Museo Paranormal sigue abierto, y tiene una colección de más de setecientos objetos recolectados en veinticinco países.

Pero el declive de los medios análogos golpeó a Misterios. Desde 2019 Jorge notó que la venta de ejemplares bajó. Al principio pensó que a la población yucateca ya no le interesaba el tema, pero al investigar un poco detectó la antesala de lo que diversos informes confirmaron después: los medios de comunicación impresos bajaban en picada.

“Me di cuenta de que era un fenómeno global: muchas revistas famosas a nivel internacional empezaron a disminuir su número de ejemplares o a cerrar, porque con el avance de la tecnología la gente prefería ver en redes sociales en tiempo real lo que pasaba. Lo que a mí me funcionaba dejó de funcionar: antes cuando acudía a investigar, grabar o tomar fotos, la gente que veía que yo estaba ahí esperaba con ansias una semana para leer en la revista de qué se trataba todo. Pero con las redes, alguien transmitía en vivo, y después la gente ya no compraba la revista”, apunta.

Restaurante “El más allá”, parte del Museo Paranormal de Jorge Moreno. Fotografía: Lilia Balam

En 2024 Jorge decidió cerrar la revista, pero siguió su trabajo en redes sociales. Actualmente tiene varios miles de seguidores de todo el mundo y estima que cada semana recibe más de cincuenta casos, que somete a una clasificación para determinar cómo cubrirlos.

“Siete u ocho de cada diez casos que me llegan son falsos o tienen una explicación lógica. Yo siempre me pongo en un plan muy escéptico al principio, para hacer una investigación objetiva. Muchas veces hablan y dicen que se les subió el muerto, pero eso es la famosa parálisis del sueño, que tiene una explicación médica. Y no es que la gente te quiera engañar, a veces es ignorancia”, explica Jorge.

La gente le ha pedido que viaje a distintas partes del país para que documente sus historias y lo ha hecho. Ha viajado a Campeche, Quintana Roo, Oaxaca, Veracruz, la Ciudad de México…, y uno de sus planes es descubrir nuevos destinos. Pero recalca que, hasta ahora, en ningún lugar ha encontrado tantas historias de terror como en Yucatán.

“Yo desde niño escuchaba a mis tíos, a mis abuelitos, a los vecinos hablar que si de fantasmas, que si los aluxes, que si el uaychivo. Y cuando empecé a viajar a los municipios por la revista deportiva, aunque iba a hacer cobertura de otro tipo, no faltaba el que contara alguna leyenda maya o alguna anécdota. Yo pensaba que en todo México era igual, pero cuando comencé a viajar me di cuenta de que no. Es algo muy yucateco”, indica.

Lo atribuye a la cosmovisión maya, llena de fábulas con deidades como protagonistas y moralejas como epílogo; pero también a las numerosas haciendas y las verdaderas historias de terror que vivían las personas que eran explotadas ahí, así como al alto número de panteones que existen en la entidad (alrededor de 135, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI).

“¿Tú crees en los fantasmas, en las apariciones, en los alienes… en todo eso?”, le pregunto.

“Si no creyera en esto no me dedicaría a publicarlo. Sería muy absurdo. Me da risa que hay gente que se mete a mi página y dice que los fantasmas no existen, que no es posible que en pleno siglo XXI creamos eso”, contesta.

“¿Y no te da miedo?”, insisto.

Jorge contesta: “Un doctor que le tiene miedo a la sangre, no puede ser doctor. De la misma manera, un investigador paranormal que le tiene miedo a los fantasmas o se sugestiona, no podría ser investigador, porque no podría ser objetivo en un caso paranormal. Imagínate que veas algo y salgas corriendo antes de darte cuenta de que es una sombra. Yo le tengo miedo a las cucarachas, a los alacranes… a las cosas comunes. Pero a los fantasmas no”.

Jorge Moreno insiste en que quedan muchas historias de misterio por contar en la península de Yucatán. Fotografía: Lilia Balam

Notas relacionadas

«La vivienda se ha convertido en una mercancía y en un activo inmobiliario para inversión»

«La vivienda se ha convertido en una mercancía y en un activo inmobiliario para inversión»

La financierización de la vivienda ha transformado el derecho a un techo en un producto financiero. En entrevista para Ceiba, Raquel Rolnik, experta en vivienda, explica cómo la competencia por el suelo urbano, el auge del alquiler temporal y la lógica del mercado están agravando una crisis habitacional histórica en América Latina. Señala qué alternativas se construyen desde los movimientos sociales y las políticas públicas.

Luchar por el derecho a la ciudad

Luchar por el derecho a la ciudad

En Venezuela, el Movimiento de Pobladores y Pobladoras viene reclamando y conquistando, además del derecho de un techo para vivir, el derecho a una ciudad para todos. La lógica imperante durante años en el sistema inmobiliario, donde la vivienda es una mercancía para el negociado de la obtención de renta, o es propiedad privada que segrega, por encima de un derecho humano a habitar, tiene entre sus postales más incomprensibles casas sin gente y gente sin casas. Esta es la historia del Movimiento en la voz de Iraida Morocoima, una de sus precursoras más activas.

Las réplicas del terremoto llamado desaparición forzada

Las réplicas del terremoto llamado desaparición forzada

Hay un dicho popular que reza “los bienes sirven para remediar los males”, es decir, las cosas materiales se pueden vender en situaciones de emergencia. Esa es una de las batallas silenciosas tras la desaparición forzada, cuando el pilar económico desaparece y deja en el limbo a una familia. Se trata de otra más de las repercusiones que tiene la crisis de las desapariciones en México, un crimen que el Estado insiste en negar.

Vivir, alquilar, reconstruir: historias de la vivienda en Venezuela

Vivir, alquilar, reconstruir: historias de la vivienda en Venezuela

La crisis de la vivienda está presente en las ciudades de todo el mundo, pero en cada lugar se vive de manera singular. En Venezuela, las dificultades para alquilar, el deterioro de edificios antiguos y las necesidades de las familias afectadas por los terremotos del 24 de junio conviven con políticas públicas de acceso a la vivienda, como la Gran Misión Vivienda Venezuela que ha adjudicado más de 5 millones de viviendas, en su mayoría de manera gratuita. A lo largo de este texto contaremos cinco historias que permiten acercarse a las contradicciones del derecho a un techo digno, que no debería depender de cuánto dinero tiene cada persona en el banco o debajo del colchón de su cama.