Mientras en Norteamérica se celebra la fiesta mundialista, en México los familiares de personas desaparecidas han encontrado en la inteligencia artificial (IA) una aliada inesperada para denunciar las más de 130 000 desapariciones forzadas que existen en el país, aprovechando la ventana internacional que abre el Mundial de Fútbol 2026.
Fotografías: Colectivo Luz de Esperanza
Michoacán, México.- “No estamos en contra del Mundial, no estamos en contra de la alegría ni del fútbol ni de todo lo bueno que puede traer: unión, esperanza, inversión, orgullo. La gente merece celebrar, México merece sonreír”, dice Héctor Daniel Flores Fernández.
Pero en realidad no es Héctor, porque a él se lo llevaron los policías ministeriales del estado de Jalisco el 18 de mayo de 2021 en la ciudad de Guadalajara. Es la imagen de Héctor que aparece en su ficha de búsqueda modificada a través de una herramienta de inteligencia artificial (IA).
La voz que se escucha de fondo tampoco es la suya, se generó con un algoritmo que reproduce el discurso escrito por miembros del Colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco, una asociación integrada por familias buscadoras de esa ciudad mexicana que será sede de cuatro partidos mundialistas.
Con la ayuda de la IA, Héctor Daniel expone la postura de los familiares ante la llegada del Mundial de Fútbol 2026 que captura la atención del público durante treinta días, mientras en todo el país ocurren cuarenta desapariciones diariamente.
“Mientras el mundo pone sus ojos en la fiesta, mientras el Gobierno invierte miles de millones de pesos en estadios, no podemos ignorar esta otra realidad”, continúa el video publicado en redes sociales por los familiares, en el que le da vida a una de las últimas fotografías que se tiene de Héctor antes de que se lo llevaran.
El colectivo de familiares busca aprovechar estas nuevas herramientas tecnológicas como un canal para alzar la voz, metiéndose en la agenda mundialista sin pelear con los espectadores, pero también sin quitar el dedo del renglón, porque para ellos lo primero siempre será encontrar a sus desaparecidos.

México: Campeón Mundial en desapariciones
Las imágenes muestran a los elementos de la Fiscalía General del Estado de Jalisco que pasaron frente a la casa donde vivía Héctor Daniel minutos antes de que un convoy se lo llevara a él y a otras dos personas, el 18 de mayo de 2021.
Eran cerca de las 18:30 horas de aquel martes cuando los elementos de la policía ministerial realizaron un operativo en el lugar de donde se llevaron al joven de 19 años. Sin embargo, el único registro fue el de las cámaras de seguridad que el padre de Héctor logró conseguir por su cuenta.
“Toda la investigación la hicimos nosotros, si no fuera por lo que nosotros encontramos, el caso estaría estancado. Además, seguirían insistiendo en su versión oficial de que fue una ‘ausencia voluntaria’ o una ‘persona no localizada’, como si se hubiera ido solo. Y no, a él se lo llevaron”, dijo su padre Héctor Flores González.
La Fiscalía ha guardado absoluto silencio al respecto. Una resolución de un juez en 2025, hizo posible que no se seguiera considerando el caso como una ausencia voluntaria. Cuando la familia de Héctor hizo sus propias indagatorias, tuvieron que reconocer la participación de miembros del Estado, lo que califica el crimen como una desaparición forzada.
Héctor Daniel Flores Fernández es solamente una de las 134 000 personas desaparecidas que se registran en México. Sin embargo, su caso presenta muchos de los elementos contra los que pelean miles de familiares diariamente: la participación de funcionarios, la falta de investigaciones y, sobre todo, la negación de las autoridades a reconocer que han sido completamente rebasadas por la crisis humanitaria.
El 2 de abril de 2026, El Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED) solicitó llevar el caso de México urgentemente ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Con base en el Artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, el CED afirmó que en México hay evidencia de múltiples ataques generalizados y sistemáticos contra la población civil en diferentes momentos y en diversas partes del país.
El CED pidió a la Asamblea General proporcionar cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada que México requiriera para las operaciones de búsqueda, análisis forense e investigación exhaustiva de las desapariciones forzadas y de los vínculos entre funcionarios públicos y el crimen organizado.
Además, recomendó que se estableciera un mecanismo eficaz para esclarecer la verdad y hacer justicia, así como prestar asistencia y protección a las familias, las organizaciones y los defensores que buscan a las personas desaparecidas.
La noticia cayó como balde de agua fría y el informe fue rechazado inmediatamente por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien negó que la crisis de desaparecidos represente un crimen de lesa humanidad como define el CED.
«El Gobierno de México está haciendo un esfuerzo para erradicar este delito y para encontrar a las personas desaparecidas junto con sus familias», dijo la presidenta, quien negó que el país se encuentre rebasado por la crisis y que haya impunidad en los casos.
Este mismo discurso se reproduce en todos los niveles de gobierno, desde la federación hasta los municipios. En el caso de Héctor Daniel, por años las autoridades negaron que se tratara de desaparición forzada, a pesar de que la evidencia decía lo contrario.
“Es mentira el discurso del gobierno federal cuando dice que no son desaparecidos, que son ‘personas no localizadas’ o que si se los llevaron fue porque ‘en algo andaban’. Ese discurso revictimizante es una de las razones por las que nos manifestamos, porque estamos en contra de esa postura de negación del gobierno”, dijo Héctor Flores, padre de Héctor Daniel.
Ante la intransigencia de las autoridades y su negación a aceptar ayuda internacional para enfrentar la crisis de desapariciones, las familias buscadoras intentan aprovechar la vitrina del Mundial 2026 para que cada vez más personas se den cuenta de la magnitud del problema que atraviesa el país.


Las familias buscadoras intentan aprovechar la vitrina del Mundial 2026 para visibilizar la crisis de desapariciones en México. Imagen: Colectivo Luz de la Esperanza
El álbum de los desaparecidos
En la estampita, Héctor Daniel Flores Fernández aparece como “Danny”, lleva la playera de México y en vez de su fecha de nacimiento y club oficial −como los jugadores del Mundial− aparece la fecha y el lugar en el que desapareció. Se trata del Álbum Panini de los desaparecidos.
Esta otra iniciativa de las familias buscadoras usa nuevamente la IA para cambiar la cara de los jugadores por los rostros de los desaparecidos y es una de las acciones que han tomado los colectivos para integrarse a la fiesta del fútbol sin atacar a los hinchas.
“Se trata de concientizar a la población, nosotros entendemos que las personas quieren ver fútbol, pero queremos que sean conscientes de que hay una realidad grave y que esa realidad se ha estado maquillando por las autoridades”, dijo el padre buscador, Héctor Flores González.
Héctor aseguró que a su hijo le habría encantado ir a alguno de los partidos del Mundial, le hubiera gustado ver a alguno de los jugadores de sus equipos favoritos: el Barcelona y el Bayern Múnich, o a Leonel Messi.
“Era un gran seguidor de la copa europea, de la Champions”, aseguró Héctor Flores, “desafortunadamente cuando una persona desaparece, su vida se va quedando atrás, todo lo que le gustaba también desaparece, deja de ser una persona para convertirse en un desaparecido, es como un segundo bautizo”.



El Álbum Panini de los Desaparecidos. Imagen: Colectivo Luz de Esperanza Jalisco





