En Venezuela, abortar está penalizado en el Código Penal vigente desde hace más de un siglo, sanciona a la mujer, a terceros y contempla una única excepción clínica para salvar la vida de la madre. Entre leyes injustas y temores de decisores políticos a garantizar un derecho que no es respaldado masivamente existe Feministas en Acción Libre y Directa por la Autonomía Sexual y Reproductiva (FaldasR): organización feminista popular que brinda apoyo a mujeres y personas con capacidad de gestar en medio de bloqueos económicos e injerencias extranjeras. Es una alternativa gratuita que proporciona información segura para tomar decisiones informadas sobre sexualidad y reproducción y que presenta el siguiente KIT para prácticas de acompañamiento desde América Latina y el Caribe, el cual puedes descargar en este enlace.
Ni freidora de aire ni freezer: cornetas y parlantes son los que mandan
Antes que la nevera, la cocina o la freidora de aire, en el hogar venezolano reina un electrodoméstico que el forastero nunca espera encontrar en el tope de la lista de prioridades: la corneta. Psicólogo, compañero de limpieza y máquina del tiempo que devuelve a la sala de la abuela, el parlante manda en Caracas con una autoridad ruidosa y entrañable. En una ciudad donde los decibeles no son enemigos sino una forma colectiva y estridente de sentirse vivo, a veces toca preguntarse si tanto volumen es un grito de alegría o un pacto social que nadie se atreve a cuestionar.





