Durante sus primeros ciclos escolares, la Nueva Escuela Mexicana abrió un nuevo paradigma que permite implementar planes pedagógicos alternativos desde las resistencias. Sin embargo, el magisterio advierte nuevos riesgos en el horizonte, como la mercantilización de la educación pública a la que también le abrió las puertas el proyecto de la Cuarta Transformación.
Fotografías: Rodrigo Caballero
Michoacán, México.− No existen dudas de que el Plan de Estudio para la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria 2022, emitido por la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el que se basa la actual primera etapa de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), es un cambio radical en la forma de concebir la educación en México.
No es descabellado decir que se alteró el paradigma de la educación planteado desde mediados del siglo XX. Se integran conceptos que habían quedado fuera de las aulas en administraciones anteriores, como el medio ambiente, el desarrollo de la personalidad, el pensamiento crítico, la inteligencia emocional y el vínculo con las comunidades. Es de observar que se mantiene la figura docente como piedra angular de los proyectos educativos.
Además, queda claro que la NEM recicla muchos de los planteamientos que ha impulsado el ala más combativa del magisterio, representada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) desde la década de los ochenta, los cuales se han llevado a cabo en estados resistentes a la hegemonía del sistema educativo como son Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán. Surgida como una disidencia del sindicato oficialista, esta nueva organización gremial significó en su momento y en adelante un gran cuestionamiento a las directrices educativas del poder establecido.
En el papel, los maestros y las maestras lograron que se les abrieran las puertas de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Ahora se encargan de generar las nuevas estrategias de aprendizaje que solían llegar desde las oficinas centrales y tenían que cumplirse a rajatabla, a través de un sistema de materias y evaluaciones aisladas.
Sin embargo, el diablo está en los detalles: aunque es muy temprano para saber si la nueva estrategia educativa de la Cuarta Transformación (4T) rendirá los frutos que ha prometido la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, lo cierto es que hay una creciente preocupación entre la academia y el magisterio en torno a la posibilidad de que los principios por los que se ha luchado puedan pervertirse y terminen convirtiéndose en otra de las etapas del desmantelamiento de la Educación Pública en México.
Puntos de coincidencia
Tras varios años de resistencia ante la Reforma Educativa, aprobada el 11 de septiembre de 2013 por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, la CNTE emitió un documento que resumía su respuesta ante el planteamiento del Gobierno federal.
“En 2017, como resultado de un ejercicio de reflexión colectiva surgirá el documento ‘Bases para una propuesta de educación alternativa’. Tal documento buscaba constituirse en una guía que reflejara los posicionamientos político-pedagógicos de la Coordinadora y estaba diseñada para ser adaptada a los diferentes contextos en que se verificaba la práctica docente en todo el país”.
Así lo resumen el investigador Hugo Casanova Cardiel y la investigadora Beatriz Ortega Estrada, en su texto “Los ecos del pensamiento pedagógico alternativo de la CNTE en la Nueva Escuela Mexicana”, en donde hacen un análisis de los puntos de coincidencia entre ambos proyectos educativos: el oficial y el de la Coordinadora, creados con cinco años de diferencia.
Casanova y Ortega apuntan que si bien fue en 2017 cuando la CNTE dio a conocer su propuesta contestataria, en realidad se trata de un proyecto con base en décadas de experiencias de educación realizadas en los márgenes de lo que se podía hacer oficialmente.
La idea del proyecto encontraba su génesis en 1983, cuando ocurrió el Primer Foro sobre Educación Alternativa organizado por el sindicato disidente. Allí se conjuntaron esfuerzos, asambleas, resolutivos y proyectos educativos de todo el país, realizados a través de la Coordinadora y con la ayuda de decenas de asociaciones de docentes y de la academia.
Entre los proyectos presentados, destacan la propuesta alternativa Plan para la Transformación Educativa del Estado de Oaxaca, el Programa Democrático de Educación y Cultura para el Estado de Michoacán, El Proyecto Guerrerense Altaminarista, los Talleres Estatales de Educación Alternativa y los Talleres Político-Pedagógicos de Chiapas.
En el texto de Casanova y Ortega queda claro que muchas de las propuestas del Marco Curricular (MC) que la 4T propuso en la NEM provienen directamente de las luchas de la CNTE, principalmente el fortalecer el papel protagónico de maestros y maestras en el momento de generar las estrategias de aprendizaje, las cuales están basadas en las experiencias en campo, para que estas fueran válidas ante la SEP.

Otra de las grandes coincidencias entre el Sindicato magisterial y el Gobierno federal es la vinculación de la escuela con los saberes de la comunidad y con el contexto tanto cultural como natural del territorio en donde se encuentran las escuelas. Estas relaciones deben ser centrales al momento de la planeación de las formas de aprender del alumnado de todos los niveles.
Los dos proyectos, además, rechazan el conocimiento enciclopédico y buscan la implementación de un conocimiento universal básico basado en el lenguaje, la comunicación, las matemáticas, los conocimientos científicos, el impulso de la vida saludable y conocimientos sociales e históricos donde se recuperan saberes locales anticoloniales.
“En ambos proyectos se resalta el componente específicamente humano de la educación, lo que posibilita pensar, a su vez, en una educación integral. Este principio, así tratado en el documento de la CNTE, plantea la búsqueda del ‘desarrollo armónico del ser humano completo, en todas y cada una de sus dimensiones (física, intelectual, psicológica, social, cívica, ética, estética, cultural, etc.), posibilitándole ejercitar sus facultades cognitivas, físicas, estéticas y afectivas’”, apuntan Casanova y Ortega.
Además, las propuestas integran otros conceptos que habían estado en la periferia de la educación básica, como son el cuidado del medio ambiente, los derechos humanos, la formación ciudadana, la inclusión, igualdad y respeto a la diversidad.
Sin embargo, a pesar de todos los puntos en común, ambos proyectos se mantienen diametralmente opuestos debido a las posturas políticas que representan cada parte: por un lado, el magisterio y por el otro, el Gobierno federal. Una brecha que sigue marcada por la desconfianza y el escepticismo entre ambos actores.
“En tal sentido, los puntos de concordancia entre el ideario pedagógico alternativo y la intencionalidad gubernamental no se han traducido en una confluencia política. Lejos de ello, tanto el movimiento magisterial como los promotores de la NEM reivindican su originalidad e independencia pedagógica”, se concluye en el documento analizado.
Canarios en la mina
Las enraizadas diferencias políticas y la desconfianza que siempre han marcado la relación entre el Gobierno y el magisterio caracterizaron los primeros dos ciclos escolares (2023-2024 y 2024-2025) en los que se ha implementado la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
El escepticismo de los maestros y las maestras también provocó absoluta atención a las señales de alerta, en caso de que algo no esté funcionado como quisieran, lo que podría descarrilar el proyecto alternativo de educación por el que han peleado desde la década de los ochenta.
Entre los principales focos rojos están la introducción de métodos de aprendizaje creados desde la iniciativa privada, con los que las empresas estarían influyendo directamente en la formación de quienes serían sus empleados ideales, aseguró Lev Moujahid Velázquez Barriga, profesor rural e integrante del colectivo pedagógico, del estado de Michoacán, El Pluriverso de la Comunalidad.
“El problema –aseguró el pedagogo– es que la autoridad educativa está leyendo la NEM de forma neoliberal. Esto quiere decir que algunos directores, supervisores y secretarios están ofreciendo las condiciones para que las grandes empresas hagan negocios y tomen control de los contenidos educativos. Es algo que a la larga les va a beneficiar para formar una generación que se adapte a sus necesidades”.

El modelo para armar del nuevo paradigma de la NEM resulta tan amplio que de repente abrió la puerta para que las empresas puedan meter sus propios programas de formación a las aulas públicas, con la bendición de autoridades educativas de todos niveles de gobierno.
“La Nueva Escuela Mexicana se puede leer en dos claves: en clave neoliberal o en clave de resistencia; porque lo mismo pueden utilizarla para adecuarse a las demandas del nuevo capitalismo digital y sus empresas, o lo mismo se puede utilizar desde la resistencia ante estos fenómenos”, dijo Velázquez Barriga.
Entre las metodologías están la autorregulación de las emociones, el impulso del emprendimiento, el llamado coaching y técnicas de desarrollo de la personalidad desde lo individual y no desde lo colectivo, que chocan directamente con la visión de una comunidad educativa.
Continuó Velázquez: “Cuando estas metodologías están presentes, es porque están respondiendo a la necesidad de vincular el sistema educativo con el desarrollo de un modelo de explotación global, a partir de las nuevas plataformas digitales. Vemos un intento de abrirle el sistema educativo a las empresas trasnacionales, no solamente en Michoacán, sino en todo el país: a Google for Education, a Lego o a la misma Coca-Cola. En sus programas de escuelas saludables, hay un gran riesgo al abrirles las puertas a estos nuevos actores cuyas intenciones no son claras”.
Parte de este problema radica en la facilidad de adoptar programas privados hechos a la medida ante la falta de formación de los maestros, las maestras y el personal directivo, quienes tienen como costrumbre recibir directrices desde las oficinas centrales y no participar en el diseño del modelo de enseñanza.
“Encontramos maestros educados durante el periodo neoliberal, que no quieren abandonar la comodidad de ser solo instrumentadores del libro de texto, que quieren seguir actividades a rajatabla como instrucciones y quieren un currículo prescrito, preelaborado y estandarizado, porque así era antes”, criticó Velázquez.
Ante este y otros embates, el pedagogo instó a maestras y maestros a hacerse cargo de la creación del modelo educativo, de manera que se erijan como el primer filtro para evitar que la NEM se convierta en una promotora de lo que llamó “habilidades blandas”, en las que no se desarrolla el pensamiento crítico ni la conciencia de clase.
“Los profesores tienen que tomar las riendas del sistema educativo, para un maestro tomar las riendas del sistema es tanto como si un obrero decidiera apropiarse de una fábrica y así decidir que va a atender la empresa en favor de sus trabajadores y no en favor de la explotación y las ganancias”, sentenció el pedagogo.
Proyecto en construcción
Aunque existe una inherente desconfianza derivada de años de una relación ríspida entre Gobierno y magisterio en el sistema educativo, ambos reconocen que están en el mismo barco, navegando por aguas extrañas y con muy poca noción de las metas que se buscan lograr a corto, mediano y largo plazo.
“Es importante recalcar que no es una Reforma Educativa, es un paradigma de la construcción de la educación en México, en el que por primera vez hacemos una construcción colectiva de la Nueva Escuela Mexicana con la participación de toda la comunidad educativa”, dijo Carmen Escobedo Pérez, subsecretaria de Educación Básica en el estado de Michoacán.
La maestra recordó que se trata de un proyecto en construcción donde se manejan ejes, temáticas y conceptos sin precedentes en el modelo educativo mexicano, algo que se logró luego de los cambios impulsados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La NEM no hubiera sido posible sin las modificaciones que se llevaron a cabo entre 2019 y 2023, durante la administración federal anterior, mismas que le dieron fundamento legal y pragmático a la propuesta educativa impulsada por el Gobierno de Sheinbaum o del Segundo Piso de la 4T, como también se le conoce.

Por ejemplo, se reformó el artículo tercero constitucional, referente a la educación, en mayo de 2019; también se reformó la Ley General de Educación en septiembre del mismo año; se instituyó la Ley General de Educación Superior en abril de 2021; se publicaron los nuevos planes y programas de estudio en 2022 y se introdujeron los nuevos libros de texto en 2023.
“El plan y programa de la Nueva Escuela Mexicana se empezó a ejecutar en los ciclos escolares 2023-2024 y 2024-2025, por lo tanto, es complicado hablar de resultados por ahora, pero lo que sí podemos observar es una gran participación de docentes”, atajó la subsecretaria Carmen Escobedo.
Además, la maestra destacó la participación de Michoacán en el Primer Encuentro Pedagógico sobre el Fortalecimiento de la Escuela Pública de México, llevado a cabo en febrero de 2024, cuando docentes de esta entidad aportaron más de cuarenta narrativas a los proyectos educativos a nivel nacional.
También presumió de la participación del 95 % de las escuelas y del 87 % del alumnado en la Evaluación Diagnóstica de los Aprendizajes de las Alumnas y los Alumnos de Educación Básica para el ciclo escolar 2024-2025. Además, participaron cuarenta y siete mil normalistas en el estudio para conocer el avance de la NEM, y se realizó una serie de actividades que concluyeron en una evaluación diagnóstica de 7 (sobre 10), en cuanto a la forma como los niños y las niñas están construyendo su capacidad de análisis, resolución de problemas y pensamiento crítico en el estado de Michoacán.
“Este año vamos a volver a participar, del 22 de septiembre al 3 de octubre, en los ejercicios integradores del aprendizaje. Algunos dirán: ‘es que son evaluaciones’. Pues sí, lo son; la diferencia es que hoy el maestro va a valorar bajo una rúbrica, no bajo una cuestión numérica, es el maestro el que valora y pondera. A lo mejor ahorita no lo podemos dimensionar, pero es un parteaguas porque le das el poder y el valor al maestro”, concluyó la subsecretaria.
Este carácter innovador de la Nueva Escuela Mexicana en torno a la figura central del docente parece ser el vínculo más importante entre el magisterio y el Gobierno: maestras y maestros reconocen que la NEM vino a romper las inercias de la antigua reforma creada específicamente para el control laboral del gremio.

Sin embargo, profesionales de la academia y docentes aseguraron que la implementación de la Nueva Escuela Mexicana enfrentará un camino minado de burocracia, falta de objetivos claros, intentos de privatización, normalistas con poco compromiso, funcionarios que desconocen su labor y la incesante lucha política e ideológica entre el magisterio y el gobierno en turno, que ha plagado al sistema educativo.





