25N: Defender la memoria como posibilidad de futuro

por | Nov 23, 2025

El 25N no es solo un recordatorio, es un territorio de lucha donde la memoria se hace acción. Honramos a las que precedieron esta lucha, convertimos la rabia en motor de cambio y construimos comunidad para defender la vida. Nuestro grito colectivo exige un futuro donde los cuerpos de las mujeres dejen de ser territorios de guerra.

Fotografías: Erika Lozano

Desde Nuestramérica, como cada 25 de noviembre volvemos a nombrar la violencia que atraviesa nuestros cuerpos, nuestras casas, nuestras calles, y reconocemos lo que hicimos para responder. Nombrar para no olvidar, nombrar para transmutar. También nombramos a quienes, aun en medio del dolor, han sostenido la esperanza. Este día es un recordatorio vivo de que no existen luchas feministas y antipatriarcales sin memoria, sin comunidad, sin esa terquedad que nos obliga a imaginar otros futuros.

El 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, no solo denuncia; también construye. Construye narrativas para afirmar que nuestros cuerpos no son territorio de guerra, que la rabia organizada es motor para la lucha, que cuidamos la voz de quien habla por primera vez, cuidamos la ausencia de quien ya no está. Compartimos la lucha por la autodeterminación de los cuerpos y las identidades trans.

En las voces de las madres, hermanas y amigas que buscan justicia, se revela una verdad que incomoda al poder: la memoria no es pasado, es apuesta por otro futuro más vivible. Lo que hemos aprendido de ellas es que la indignación puede volverse un ritual colectivo y que hay maneras múltiples de luchar por la vida.

Caminamos con lo aprendido de las hermanas Mirabal, las Abuelas de Plaza de Mayo, la Marea Verde, las madres, hermanas y amigas buscadoras de personas desaparecidas, las campesinas, las defensoras del territorio, las sindicalistas, las comuneras, las trabajadoras sexuales, las mujeres que luchan.

En Ceiba acompañamos desde la palabra. Este día es una invitación a escucharnos entre nosotras, a mirar de frente la violencia, pero también a reconocer los actos cotidianos de resistencia: el abrazo que sostiene, la palabra que consuela, la colectividad que nos recuerda que no estamos solas.

Hoy, 25 de noviembre, caminamos juntas no solo para exigir que nunca más una mujer sea violentada, desaparecida o asesinada. Caminamos para honrar a las que lucharon antes que nosotras y a las que, con su vida, nos enseñan que defender la vida es defender la posibilidad de otro mundo para las que vienen. Un mundo donde las mujeres podamos existir sin miedo. La memoria es también nuestro territorio de lucha.

Notas relacionadas

“Con memoria y dignidad, la lucha seguirá”

“Con memoria y dignidad, la lucha seguirá”

Año 2006, parteaguas en México. A dos décadas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), un levantamiento que plantó cara a la represión del Estado; de La Otra Campaña, convocada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); de la represión en San Salvador Atenco, Estado de México; y de una declaración de guerra contra el narcotráfico. Veinte años de luchas, estallidos sociales y declaraciones que cambiaron el rumbo de un país para siempre, el año en que el pueblo se levantó y el Estado respondió con balas.

Cielo azul e infierno

Cielo azul e infierno

La comunidad de Santa María Ostula ha sido criminalizada en varias ocasiones por el gobernador de Michoacán (México) debido a la existencia de la Guardia Comunal que le hace frente al Cártel Jalisco Nueva Generación. Mientras tanto, en el campo de guerra, la comunidad sigue firme en su organización y en la defensa de su territorio, a pesar del aumento en los ataques armados y bombardeos con drones.

La rebelión de Tetiz

La rebelión de Tetiz

En Yucatán, la huelga de los trabajadores avícolas de Tetiz contra una granja de pollos en 1990 fue un episodio único en la historia sindical de México. Por cinco meses, un pueblo maya entero desafió al poder patronal y gubernamental contra un negocio que con los años se ha expandido en todo su territorio.

San Juan no tiene la culpa

San Juan no tiene la culpa

El 24 de junio ocurrió un doblete sísmico que afectó dolorosamente a Venezuela. Lo paradójico e injusto con el pueblo caribeño venezolano es que este evento de la naturaleza coincidió con la celebración de una de las festividades tradicionales más representativas de la cultura afrodescendiente: la fiesta de San Juan Bautista. La celebración del cumpleaños del primo de Jesús, un santo niño, milagroso, al que le gusta que su pueblo le celebre a lo grande, con tambores, baile, comida y bebida, como debe ser.